Paty Saenz: Los Dems No Lo Estaban?

Para ser sincera no pienso decir nada de todo lo escrito hasta ahora. Pero estaba aqui sentada preguntandome sobre que escribir. He recordado de esos vecinos tan “activos” que tuve hace unos anos. Es curioso como estas cosas pasan cuando no tienes pareja. Es como si el universo se riera en tu cara. Soy una persona bastante nocturna e me gusta asomarme al balcon cuando ya nadie pasa y la gente se siente segura para hablar y hacer “otras” cosas. Mi vecino de arriba quien, para mi desgracia, me abrio un dia todo mojadito con una toalla a la cintura. Una noche de esas calurosas recordando lo enorme que es mi cama para uno solo cuando la parejita de arriba llego. Al principio me molesto que “dona tacones” se paseara por todo el dormitorio a las dos de la manana sin dignarse a quitarse los zapatos. Pronto la cosa cambio. Una risa escandalosa inundo el patio interior seguida de unos pasos corriendo por el piso. Era una especie de “pilla-pilla” donde el macho (mi vecino) perseguia a la hembra (dona tacones). El amenazaba con cogerla y ella reia a carcajadas como provocando. De pronto, silencio total. No duro mucho, quiza menos de cinco minutos y entonces el silencio se vio roto por unos escandalosos gemidos de la hembra y con un pisar de chancla mojada (dicese del ruido que debe de oirse en una penetracion bien lubricada).Yo tirada en medio de mi enorme cama con la mirada clavada en el techo intentaba desarrollar mi inexistente poder de rayos X para no perderme nada. La acustica era tan jodidamente buena que parecia que yo era una voyeur en su dormitorio. Ella gemia como pocas hacemos (hasta me ganaba) y el tampoco se quedaba atras porque a su ritmico pisar de chanclas le acompanaban los gemidos mas sexys que he oido. Cuando estas en esta situacion no te a traves ni a moverme. Quizas temia hacer ruido aunque era imposible que oyeran otra cosa que lo que llevaban entre manos. Su ventana debia estar abierta completamente ?serian exhibicionistas? Borrachos les aseguro que estaban porque se les trababan las palabras pero el aguantaba como un campeon y ella se lo pasaba mejor que nadie en todo el edificio. Cuando la cosa llego a su fin me sorprendio el tremendo gemido que escapo de la garganta de el. A dia de hoy todavia no oi a ningun hombre terminar asi. Cometi el error de pensar que fue cosa de la borrachera. Yo pense eso hasta la noche siguiente. Y la otra. Fijos que en mi muy sucia mente pense en cobrar entrada en el patio para oir el recital de gemidos y chanclas que tenia lugar cada madrugada. Siempre era el mismo ritual: risas, carreras, silencio, chanclas y gemidos. Me daban una envidia que me moria. Con lo mal que llevo yo los periodos de sequia y me veia obligada a escuchar cada noche en directo una musica perfecta el ritual de apareamiento de estos dos seres en celos jaaajajja….

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